138. Sin despedidas
138. Sin despedidas
«Su madre ha dejado de existir.»
Layla tenía la seguridad de que aquellas palabras no iba a olvidarlas jamás. Aria no fue la mejor de las madres, pero era la madre que le tocó y, hasta el final, siguió siendo ella.
Cada paso que la alejó de aquella habitación donde su madre yacía muerta se sintió pesado. Cuando llegó a la sala, bastó una mirada hacia Nathan para que él corriera a su lado.
—Cariño…
—Se fue —musitó Layla apenas con un hilo de voz—. Se ha ido, Nathan —agregó.
É