137. Tu verdugo
137. Tu verdugo
El avión de la familia Coleman llegó cuando los primeros rayos del sol comenzaban a teñir de oro el cielo de Nueva York. Desde la ventanilla podía ver la ciudad que apenas despertaba; ella no había podido pegar el ojo durante todo el viaje pensando en sus hijos, en su madre.
Había dudado en tomar el vuelo; separarse de sus hijos no era algo fácil; sin embargo, Nathan había tenido razón. No necesitaba viajar para complacer a Aria, sino para no culparse en un futuro por no hacerlo