139. Su familia
139. Su familia
«Sí.»
Justin no se movió, tampoco le deslizó el anillo en el dedo como correspondía. El guardaespaldas estaba satisfecho con la respuesta de su novia, pero no complacido.
—Sí, ¿qué? —preguntó, viéndola fijamente.
Livi sonrió.
—Eres una bestia —musitó con una risa contagiosa—. Sí, acepto ser tu esposa —pronunció.
La sonrisa de Justin se amplió; entonces tomó la mano de Livi y lentamente deslizó el anillo por el dedo anular. Demoró una eternidad y cuando por fin lo tenía donde qu