STEVEN
Me despierto con dolor de cabeza, pero ¿dónde estoy?
La habitación está completamente oscura y tanteo la pared detrás de mí en busca del interruptor.
La luz, además de cegarme, me revela que estoy en mi dormitorio.
Todavía llevo la ropa de la tarde y, mirando hacia la ventana, me doy cuenta de que está oscuro, pero ¿cuántas horas he dormido?
Me vuelvo hacia la mesilla de noche, donde el despertador marca las veintitrés.
Decido levantarme con cuidado ya que mi equilibrio es bastante prec