STEVEN
Nos tomamos el primer descanso tras dos horas de reunión y le hago señas a Sarah para que salga al pasillo.
—¿Ha atendido las peticiones de la señorita Castello? —le pregunto nada más llegar.
—Sí jefe, he enviado por correo electrónico la documentación de pago.
La miro con extrañeza.
—No me refiero a eso, quiero saber si te llamó desde el ático, María y ella son mis invitadas de esta noche y les dije que te encargarías de todo —luego agrego al ver que entrecierra los ojos—. Te lo explica