USEN. CAPÍTULO 33. Ni una sola vez
USEN. CAPÍTULO 33. Ni una sola vez
La punta de su miembro rozó la entrada cálida de su sexo, deslizándose en la humedad que el orgasmo anterior había dejado allí; y Brielle arqueó la espalda instintivamente, levantando las caderas para recibirlo.
Una mezcla de miedo y ansiedad desenfrenada se reflejada en su rostro, pero él la besó hasta que cualquier capacidad de pensar abandonó su cabeza y solo quedaron las sensaciones: su lengua húmeda sobre sus pechos, sus dientes mordiendo, sus manos acari