CAPÍTULO 56. Un desalojo forzoso
Lauren respiró profundo, mientras aquel miedo del que tan duramente había peleado por escapar trataba de abrirse paso en su pecho de nuevo. Sin embargo ya no estaba sola, tenía que velar por su embarazo, y no podía exponerse a una mujer que reaccionaba con violencia. No iba a poner en peligro a su hijo cuando era evidente que “el pasado” de Mark estaba completamente loca.
—Está bien —dijo con voz tensa, retrocediendo—. Está bien, me marcharé. Pero necesito mis documentos y mi celular…
—¡Ni se t