CAPÍTULO 41. Una guerra pública
Por un largo segundo los ojos de Mark se concentraron en Lauren. Tenía la misma fuerza de la primera noche en que la había conocido, la misma determinación de la mujer que le sacaba canas verdes por teléfono y lo ponía en su sitio sin haberle visto nunca a la cara.
Quizás Nolan Rockham se lo había hecho olvidar durante ocho años, pero Lauren tenía el corazón de una guerrera y estaba allí para pelear. La diferencia era que ahora lo tenía a él como un muro infranqueable para defenderla, y aunque