CAPÍTULO 107. Parte del trato
Joel parpadeó, arrugando el entrecejo porque a veces Mark hablaba como si él pudiera leerle los malditos pensamientos.
—¿Un qué?
—¡Un amante, carajo! Y yo de imbécil creí que hablaba de un asesor financiero —respondió Mark estallando en un segundo—. Pensé que decía que buscaría otro especialista por su cuenta. Pero no estábamos hablando de asesores financieros. ¡Estábamos hablando de amantes!
Hubo un segundo de silencio y luego Joel estalló en carcajadas.
—Oh, por Dios… ¡Qué bueno se está ponie