Mundo de ficçãoIniciar sessãoKATIA VEGA
Me quedé en completo silencio, conteniendo el aliento y buscando fuerza. Lo único que lo hizo darse cuenta de mi presencia fue su abogado, quien cerró la puerta a mis espaldas, dándome la sensación de estar encerrada en la jaula del león de ojos turquesa y melena negra como la obsidiana.
—¿Kat? —preguntó frun







