Mundo de ficçãoIniciar sessãoKATIA VEGA
Ese día, después de que rompiera las fotos y las quemara, regresamos juntos a casa. Marcos se comportaba tan cariñoso como siempre, pero yo… no me sentía bien. ¿Cómo podía besar los labios que se derritieron sobre la boca de Stella?
¿Exageraba? Sinceramente no lo sabía, pero lo que sí sabía er







