Capitulo 34. Parte II
-Pude haber caminado hasta aquí-Me queje, cuando regreso mis pies al suelo.
Abrió la puerta del copiloto, me hizo una seña para que entrara y así lo hice, pero a regaña dientes.
Había olvidado lo controlador que puede llegar a ser.
Rodea el auto y se sube al asiento el chofer para ponerlo en marcha, pisando el acelerador con mas fuerza de la necesaria.
-No tienes que decir que eres mi dueño-Me cruzo de brazos-Yo no soy uno de tus hoteles...
No dice nada, solo se mantiene concentrado en la carre