Capitulo 34. Parte I
Ahí está él...
Sentado en un sofá de terciopelo rojo.
No puedo creerlo.
Al principio pienso que mi imaginación me está haciendo una mala jugada, aún no he podido aclarar del todo mi vista y fácilmente puedo estar creyendo ver su rostro en el de otra persona, no sería la primera vez que me sucede.
Es por eso que decido acercarme con pasos muy lentos y cuando estoy a solo un metro de distancia, me doy cuenta que estaba en lo correcto, era él, era Salvatore, mi Salvatore, mi atractivo y obsesi