Capitulo 28. Parte I
-No puedo creer que me convenciera de hacer esto-Le digo a Violeta con voz quejosa, caminando de un lado a otro y con el tac tac de los tacones haciendo eco por toda la habitación-¿Como se le ocurre a Salvatore llevarme a esa recepción?.
-Necesita un acompañante y Elena aun debe estar muriéndose con la resaca de ayer-Contesta ella con toda calma, sentada en el borde de la cama, y como siempre en defensa de él.
-¿Y en que momento compro el vestido, y éstos zapatos?-Pregunto señalando mi cuerpo e