UGPEM. CAPITULO 54. La suerte es lo mío
UGPEM. CAPITULO 54. La suerte es lo mío
Max era muy consciente de que lo único más o menos parecido a un respaldo legal que tenía en el mundo era el general Morrison. Si algo le pasaba a ese hombre ella iría directamente a la cárcel, y ahora que sabía que Alcott estaba tratando de matarla, la cárcel era una buena posibilidad de que lo consiguiera.
Escuchó a lo lejos las sirenas de la policía y se metió al edificio. Tenía el corazón hecho un nudo por la forma en que Liam la había mirado, pero no