UGPEM. CAPITULO 51. Un espejismo y un mal presentimiento
UGPEM. CAPITULO 51. Un espejismo y un mal presentimiento
Ahora el tren estaba libre de cargas así que avanzaba con mucha más agilidad en el regreso, en solo dieciocho horas cubrirían el camino de toda una semana, así que pronto estarían de nuevo en San Petersburgo.
—¿Puedo confesarte algo? —dijo Max y él asintió.
—Claro.
—Pensé que eras más... delicado.
—¿Perdón? —Liam fingió ofenderse pero ella lo besó en los labios.
—Ha sido una semana dura, sin un solo lujo, y no te has quejado ni una sola v