CAPÍTULO 29. Nos arruinamos los dos
CAPÍTULO 29. Nos arruinamos los dos
Media hora después se levantó, terminó de bañarse y se sentó en el borde de la cama, sintiendo una profunda sensación de malestar en su interior. La habitación parecía tan silenciosa y quieta, como si todo se hubiera detenido. Sabía que aquello no tenía nada que ver con Alberto o Claudette, ellos ni siquiera imaginaban que todavía estaba viva, pero igualmente seguía en peligro. Sus ojos se llenaron de lágrimas y en ese momento, Scott entró en la habitación. V