CAPÍTULO 129. Sí, te estoy evitando
CAPÍTULO 129. Sí, te estoy evitando
Alejandra aplaudió emocionada y poco después se subieron a uno de los nuevos autos de la compañía. Ella estaba que se moría de la impaciencia y él se hizo idea que era unos de sus Ferraris. Cinco minutos después Ale parecía perro con pulgas.
—¿Puedes acelerar un poquito?... ¿Otro poquito?... ¿Un poquito más?... ¡Scott por dios, nos acaba de adelantar una mariposa! —se burló, pero entendía por qué él no iba a arriesgarse ni un poquito.
Con dificultad lo hizo l