CAPÍTULO 125. Nuestro espacio
CAPÍTULO 125. Nuestro espacio
—No sé qué habría hecho sin ti, Ale —confesó—. Has sido mi fuerza y mi paz en estos meses, y Dios sabe que he estado tenso y resentido creyendo que Daniel podía ser liberado. Gracias por apoyarme.
—Bueno, ya sabes lo que dicen, en las buenas y en las malas —respondió ella—. Siempre voy a estar para ti, y tú siempre vas a estar para mí.
—¿Eso quiere decir que ya estamos juntos de nuevo? —preguntó el haciéndole ojitos—. Sé que no te lo he preguntado apropiadamente, s