Anna regresó a su habitación en el piso de arriba. No pudo evitar notar que su vientre estaba creciendo; el embarazo ya era completamente visible y aquello la hacía sentir un poco incómoda. Lo curioso del embarazo era que todo el mundo sabía que habías tenido relaciones sexuales; era como llevar el recibo de aquel momento a la vista de todos.
Mientras subía las escaleras y recorría el pasillo que conducía a su habitación, no pudo evitar sentir que alguien la observaba. Se dio la vuelta, pero no