Cuando Anna empujó la puerta de la cocina, quedó completamente maravillada por lo que tenía ante sus ojos.
Lo primero que llamó su atención fue la enorme isla de mármol que dominaba el centro de la estancia. Su superficie pulida brillaba bajo la suave iluminación de la habitación y estaba equipada con una impresionante colección de electrodomésticos y utensilios de cocina de alta gama.
A la derecha de la isla se extendía una fila de gabinetes que iban del suelo al techo, fabricados con una eleg