Punto de vista de Anna
Presentarme en la oficina hoy bien pudo haber sido un grave error. Gracias a lo sucedido anoche, a duras penas logré concentrarme en todo el día. Además de los ojos hinchados por el llanto y la falta de sueño, me carcomía un dolor de cabeza horrible y me arrepentía de la mayoría de las cosas que dije anoche.
Y para colmo de males, el teléfono no paraba de sonar. Era el Sr. Blackwood. Llevaba dos horas intentando comunicarse conmigo, pero yo no quería responder. No tenía l