Las lágrimas rodaban por las mejillas de Anna mientras permanecía allí sentada, en completo estado de shock. ¿Por qué le estaba pasando esto a ella? ¿Por qué todas las personas en su vida la traicionaban?
Aún seguía contemplando su miserable existencia cuando escuchó un golpe en la puerta. Anna se levantó y caminó despacio hacia la entrada; se quedó ahí parada llorando, sin saber si abrir o no.
Como los golpes insistían, quitó el cerrojo lentamente y abrió. Era Jennifer la que estaba afuera, po