Al día siguiente cuando me desperté, me levanté de la cama, entre en el cuarto de baño para ducharme, una vez que ya termine, enrede una toalla en mi cuerpo, volviendo a mi dormitorio, me vestí y me marché hacia la cocina, necesitaba una taza de café para poder terminar de despertarme, cuando entre vi a Brigitte haciendo los desayunos.
— Buenos días ¿aún no se ha levantado David? — pregunte
— No señorita, ¿quiere una taza de café recién hecho? — me dijo
— Si por favor, necesito espabilarme, Bri