Cuando llegó hasta donde estábamos Dolly y yo, Brigitte me abrazo tan fuerte que me parecía que me iba a ahogar, llevando después a mi hijo a sus brazos
— ¿Te quedarás por fin con nosotros pequeña? — me pregunto Dolly
— Si me dejais si, pero ahora quiero un buen baño y darle de comer a mi pequeño, el viaje ha sido muy largo, aunque el pobre se ha pasado durmiendo todo el viaje en el avión — les dije.
— Por mi pequeño Junior no te preocupes que yo me encargo de él, tu vete al dormitorio, bañate