Por la mañana cuando me levante, me asee ya que la noche anterior me duche, me vesti y guardando mi móvil y las llaves de la habitación donde me hospedaba en mi bolso, me marché hacia el bar para tomarme mi vaso café viendo a Rafael esperándome como me dijo el día anterior sentado en una de las sillas de la mesa donde estaba
—Buenos días Rafael y gracias por todo lo que está haciendo por mi — le dije
— Gracias a ti Tania por confiar en mí, ya te pedi un cafe cuando te vi salir de su habitación,