Bastián
El camino de regreso fue un borrón. Los rostros y las despedidas quedaron reducidos a ecos distantes, fragmentos de una realidad que apenas podía procesar. Sostuvo la mano de Liam con más fuerza de la necesaria, como si esa pequeña conexión fuera lo único que lo mantenía anclado al momento. Solo ellos dos caminaban ahora, con Bárbara aún en la clínica.
Hablar con su padre siempre había sido así: un equilibrio frágil entre la normalidad y la distancia. Pero esta vez, algo era diferente.