Barbará
—No puedo irme tres días—intento Barbara, pero Greta había tomado la decisión.
—Vete has lo que quieras, descansa, ¿No es lo que me pediste?
Intento procesarlo. No. No era lo que quería, o más bien no quería irse a su apartamento hacer nada. Desocupada, su mente tendría el control y lo último que necesitaba era que sus pensamientos la consumieran. No era buena idea hacer eso.
Barbara se mordió el labio más fuerte, pensando.
—Ni siquiera hemos avanzado en el presupuesto—intento, pero Gre