BÁRBARA
Hay un dicho que Isabela siempre dice cuando las cosas se tornan, incluso un poco mal:
"Las tormentas siempre tienen un final".
La primera vez que lo escuchó, escupió unas cuantas maldiciones y se escapó de casa. Corrió tan lejos como sus piernas le permitieron. Y para empeorar las cosas, estaba cayendo una de las peores tormentas de la época. Fue un mal chiste en su vida. Pero no dejo de avanzar. Sus pies ardieron y su