POV LYRA
La primera cosa que cambia no es la oscuridad.
Soy yo.
Durante mucho tiempo —no sé cuánto— ese lugar oscuro fue todo lo que existía. No había suelo bajo mis pies, ni cielo sobre mi cabeza. Solo una sensación de espacio suspendido donde mi mente flotaba como si estuviera perdida entre dos mundos.
Pero ahora algo dentro de mí se mueve.
No es miedo.
No es dolor.
Es… expansión.
Selene ya no está frente a mí.
No aparece como una figura separada caminando entre las sombras. No veo su pelaje