Mundo ficciónIniciar sesiónPOV KAEL
El sueño no llega como descanso.
Llega como caída.
No recuerdo el momento exacto en que el té terminó de apagar mi cuerpo humano. Solo sé que, de pronto, el peso del dolor físico desaparece… y cuando vuelvo a sentir algo, no tengo manos. No tengo piel humana. No tengo respiración contenida en un pecho frágil.
Tengo pata







