Durante el resto de la tarde él no vuelve a requerir mi presencia pero si la de Karen. Más tarde ella se acerca.
—Pobre, tenía una jaqueca terrible, tuve que traerle dos Aspirinas y un café doble de fuerte. Parece estresado—Me dice. Suspiro. Vaya. Tanto le afectó lo que le dije. Debo pensar mejor antes de hablar.
Robert se marcha a su reunión con Oliver Zambrano, el ingeniero de una de las obras en el centro comercial y me dice que puedo retirarme. Esta vez se va con Karen. Respiro hondo. Se q