Después de haber despertado del coma, Valeria y Guillermo se encontraban en la sala de espera, llenos de ansiedad. La recuperación de Isabel había sido inesperada; tras horas de incertidumbre, había vuelto a la conciencia. Mientras el médico atendía a Isabel, ambos intercambiaron miradas preocupadas.
Finalmente, el médico salió al pasillo, buscando a Guillermo y Valeria. Con un semblante grave, se dirigió a ellos.
—Necesito hablar con ustedes —dijo, con un tono serio llenando el ambiente de ten