Natalia
Estos tres meses de estar viviendo con Guille y dos y medio de ser su esposa me tiene volando por las nubes, aún me costaba aceptar el ser tratada de manera decente, sin tener miedo a que me golpearan, que, en vez de ofensas, recibo halagos. Todo eso lo sigo asimilando.
He intensificado mi relación con mis padres, aunque a distancia. Pero ver a mamá tan feliz me llena de alegrías y al regresar a Colombia volveré a estar con ellos, ya no los evitaré para que no se dieran cuenta de mis fa