Santos
Después del desayuno y de la parranda improvisada que se formó en el salón alquilado, donde Alejandro fue el promotor después de la cena. Sin lugar a duda fue una noche increíble, luego nuestra celebración personal, una vez cerramos la puerta de nuestra habitación fue lo mejor del día. Nos llegó la madrugada amándonos.
Sin embargo, no puede disfrutar de un rico mañanero, mis hermanas y sus tías me la robaron desde las siete de la mañana y era la hora no la había visto, cuando ya sé cuál