Guillermo
No dejaba de reírme mientras me daba de nuevo un rápido baño, y no podía sacarme del pensamiento lo rico que se sintió cuando inspeccionó mi pene. —Aún existe algo entre nosotros y como dijo Santos, la vida nos puso juntos de nuevo—. Salí de la ducha, me puse un jean, una camiseta, perfume, reloj, pasé el cepillo por mi cabello, sonó el timbre.
¿Será Santos? Si era así lo mandaré a freír espárragos, no me iba a dañar el momento de la verdad con Naty. Que se devuelva por donde vino. Al