— Y bien dice Elisa que lleva muchos años —insistió Rodrigo, sudando ligeramente—. Ella puede explicarle a Lucía cómo funcionan las cosas, pero... subordinarla sería humillante.
Augusto soltó una risa ronca.
— ¿Subordinarla? Nadie habló de subordinación. Hablé de colaboración. Y te tengo una noticia