CAPÍTULO 292
— Tenemos que salir de aquí antes de que decidan volver —dijo Sofía, respirando agitadamente en la penumbra.
— Fácil decirlo, prima. Mis manos no tienen circulación —murmuró Benicio, intentando retorcerse para aflojar la brida de plástico que le cortaba las muñecas— A menos que tengas