CAPÍTULO 26
Esta vez, no fue Rodolfo Valente quien esperaba fuera del despacho de Enrique Esta vez, era Leticia. A diferencia de su marido, Leticia no venía a suplicar; venía a negociar. Ella siempre había sido la verdadera mente detrás del apellido Valente, la mujer que entendía que el poder no sol