CAPÍTULO 154
A Mateo de la Vega le tomó casi media hora poder salir de la sala de juntas.
Cuando finalmente logró zafarse de su tío Rodrigo, caminó por el largo pasillo hacia su propio despacho.
Al entrar, no se sorprendió en lo más mínimo al descubrir que no estaba solo.
Sofía, su hermana melliza,