Alexander se detuvo y la miró, buscando su reacción con ansiedad. El gran negociador estaba nervioso.
— Te estoy ofreciendo una vida lejos de la Torre Vega, Lucía. Lejos de la mansión. — ¿Te gusta? —preguntó él.
Lucía miró el valle. Imaginó a Mateo y Sofía corriendo por la colina. Imaginó a Kai pers