CAPÍTULO 120
El traslado desde Vegacopr hasta la Clínica Privada fue un borrón de luces azules, sirenas aullando y el sonido metálico de las camillas rodando sobre el asfalto.
Augusto De la Vega ingresó directamente a la Unidad de Cuidados Intensivos Coronarios. Las puertas batientes se cerraron tr