Capítulo 18. Castigo y un secreto descubierto.
—No sería profesional de mi parte si me meto en los problemas personales de mis pacientes—, dijo el doctor Spencer sacudiéndose las manos de Ximena de encima.
—¿De qué estás hablando?—, preguntó Ximena contrariada—, Sabes perfectamente de lo que te estoy hablando. Tú mismo has visto de lo que esa gente es capaz—, dijo.
El doctor Spencer tocó el botón del intercomunicador para hablar directamente con su secretaria.
—Dígame, doctor Spencer—, se escuchó la voz de una mujer a través del intercom