Capítulo 161. Salvada por demonios.
En algún bar de la ciudad eterna.
Un chico tuvo que esquivar con mucha agilidad la camioneta de Fernando para evitar morir atropellado mientras este se estacionaba en cualquier lugar.
El chico lanzó con fuerza el vaso con café que traía en su mano contra el parabrisas de Fernando y automáticamente se hizo una enorme mancha marrón en el vidrio.
Fernando ni siquiera prestó atención. Salió de la camioneta y dejó al chico discutiendo solo en medio de la calle y entró al bar.
Se sentó en la barra y