La gala corporativa de 2020 había sido uno de los eventos más importantes del año para Hadid Enterprises. Quinientos invitados. Champán que costaba más por botella que lo que la mayoría ganaba en un mes. Un salón de baile en el hotel más lujoso de la ciudad con candelabros de cristal que refractaban luz como diamantes líquidos.
Samir había dado un discurso esa noche. Había anunciado la adquisición de tres empresas más pequeñas. Había cerrado un trato de mil millones de dólares con inversionista