CAPÍTULO 82
Mientras el viento continuaba rugiendo sobre la cabaña, Noah se dio cuenta de que su "plan" para la propuesta no solo estaba muerto, sino que era obsoleto. No necesitaba la constelación de Orión ni el momento preciso de las 23:58. Tenía las únicas variables que importaban: la oscuridad, el silencio y la convicción absoluta de que no podría imaginar un futuro sin ella.
Con su brazo derecho todavía sujetándola con firmeza contra él, su mano izquierda se deslizó hacia su bolsillo y toc