CAPÍTULO 62
Entraron en la Autobahn. La velocidad subió a 180 km/h. El auto negro intentaba embestirlos por el lado del pasajero. Ava sacó un pequeño dispositivo de su bolso de gala que era un inhibidor magnético casero que Marck le había dado, como previsión.
–¡Noah, trata de mantenerte recto –gritó Ava, asomándose por la ventana y lanzando el dispositivo hacia el capó del auto negro que los perseguía.
El dispositivo provocó una pequeña chispa eléctrica. El motor del auto negro falló y empezó