Después de regresar de París con ese premio internacional tan significativo, Emma y Luca retomaron gradualmente su rutina compartida en Buenos Aires, disfrutando de los últimos meses del embarazo con una tranquilidad genuina que ambos habían aprendido a valorar profundamente después de todo lo que habían enfrentado juntos durante ese proceso tan transformador.
Fue precisamente durante una tarde particularmente tranquila, mientras ambos descansaban en el jardín principal de la mansión, cuando Ot