Mientras Emma y Luca disfrutaban de esa reconciliación familiar tan significativa, y continuaban preparándose con ilusión considerable para la llegada de su primer hijo, un eco distante de aquel pasado tan doloroso intentó resurgir una vez más, esta vez desde el interior mismo de la prisión donde Sofía Castellano cumplía su condena.
A través de un contacto externo que todavía mantenía cierta lealtad hacia ella, Sofía logró filtrar hacia algunos medios digitales de dudosa reputación una versión