Capítulo 36 Nadie sabe lo que tiene...
―¿Está todo bien, Priscilla?
Asiento en respuesta. Acabo de cortar con ese pasado doloroso del que no guardo ningún buen recuerdo.
―Sí, Nana, todo está bien.
John toma mis maletas y las guarda con el resto de nuestras cosas. Me abre la puerta del auto y me invita a subir.
―Gracias, John, eres muy amable.
Sonríe satisfecho y vuelve a hacer una de sus graciosas reverencias.
―Para servirle, Milady.
Rodea el auto y ocupa el puesto del conductor. Entrelazo mi mano con la de la Nana y la apriet